Preparación
El relleno
Empieza tostando los piñones en una sartén a fuego medio hasta que estén ligeramente dorados y desprendan un aroma agradable. Retíralos del fuego y déjalos enfriar.
En un bol, mezcla el gorgonzola y el mascarpone. Remueve con una cuchara hasta obtener una mezcla cremosa y homogénea.
Combina los piñones tostados, dejándolos enteros, el cebollino picado, una buena cantidad de pimienta negra y la ralladura de naranja. Mezcla suavemente y reserva.
Flores de calabacín
Abra con cuidado las flores de calabacín y retire el interior, limpiándolas sin dañar los pétalos.
Rellena cada flor con la mezcla de gorgonzola, mascarpone y piñones. Cierra suavemente los pétalos, girando ligeramente los extremos para que el relleno quede dentro.
Polme
En un bol, mezcla la harina de trigo con la maicena. Añade gradualmente el agua con gas muy fría, removiendo solo cuando sea necesario para obtener una masa suave y ligeramente espesa.
El agua con gas ayuda a crear una cobertura más ligera y crujiente.
Sumerge cada flor rellena en la masa, dejando que escurra el exceso, y fríela en aceite de girasol muy caliente hasta que esté dorada y crujiente.
Retirar y escurrir sobre papel absorbente.
Higos caramelizados
Corta los higos en cuartos.
Coloca el azúcar en una sartén y déjalo derretir a fuego medio, sin remover demasiado, hasta que se forme un caramelo dorado.
Mezcla los higos y deja que se caramelicen suavemente. Una vez cubiertos de caramelo, desglasa con vino de Oporto y añade la ramita de romero.
Deja que se cocine brevemente, hasta que la salsa espese y cubra los higos. Retira el romero antes de servir.
Ensalada de calabacín
Corta el calabacín en rodajas muy finas, preferiblemente con una mandolina.
Sazona justo antes de servir con flor de sal, pimienta negra y ralladura de naranja, para conservar la textura crujiente y la frescura del calabacín.